DESCRIPCIÓN DEL MUNICIPIO
Es un pueblo del Pla, pero por la cantidad de colinas, por la presencia de “capamuntes y capavalles" en la expresión popular de Mallorca, no lo parece. Tiene rasgos de pueblo de montaña, pero está integrado dentro del Pla. Los montes que se encuentran en el término son el de San Nofre, el de Ses Algorfes y Es Castellots, éste último cerca de la posesió de Solanda, lugar donde la tradición cuenta que un pastor encontró la imagen de la Madre de Dios que ahora está en Consolació.
Esta leyenda, que el fervor del pueblo hizo popular, es comun, con algunas variantes, al resto de imágenes marianas de Mallorca.
Por encima de los 150 metros donde se escalonan calles y casas, se divisan las formas y los colores propios de Sant Joan: los del campo, con siembras de cereales, árboles frutales y alguna parcela de huerta.
Los productos más representativos de la actividad principal de esta villa agrícola, (se dice que es el pueblo de Mallorca más dedicado a la agricultura), son el trigo, de fama y calidad reconocidas, y los ajos. Entre los santjoaners ha habido siempre un afán de renovación para mejorar el rendimiento de las tierras y, a principios de este siglo, el dueño de la posesión de Es Calderers fue el impulsor de la introducción de nuevas técnicas de cultivo entonces revolucionarios respecto a lo que se hacía tradicionalmente en Mallorca. Junto a la agricultura, la ganadería también esta presente y los productos que se derivan, sobre todo los embutidos de cerdo, son elaborados a la manera tradicional. Últimamente se está trabajando para recuperar y potenciar a la raza del cerdo negro (porc negre), característico de Mallorca.
Las fiestas son un capítulo especial en Sant Joan. Hay tres fiestas de gran tradición, exclusivas de este pueblo, donde la gente es amante del jolgorio. El día de Sant Joan es la festividad que marca el inicio del verano, es el Sol que Baila, que consiste a ir a Consolació a la hora que despunta el día y ver cómo el sol baila al salir. Tiene connotaciones ancestrales y paganas y se relaciona directamente con la importancia de los elementos naturales para el ciclo de la villa rural.
Otro festividad es la del Pan y Pescado, de carácter religioso y que recuerda el milagro de la multiplicación de los panes y los peces. Y la última también tiene que ver con la comida: la fiesta de la Morcilla marca el fin del verano y la llegada del frío, el tiempo más recomendable para comer embutidos de cerdo tostados a la brasa de grandes hogueras. El origen de esta fiesta es de carácter deportivo y ahora llega a reunir miles de personas.
Sant Joan ha tenido una personalidad destacable en el campo de la cultura popular y de la conservación de las tradiciones. Es el padre Rafel Ginard, el hombre que recogió de pueblo en pueblo y de boca en boca todas las canciones populares de Mallorca y las publicó, con todas las versiones y variantes (unas veinte mil canciones) para preservarlas del olvido y contribuir así a la perpetuación y el enriquecimiento de la lengua catalana.
Aquesta obra monumental és el Cançoner popular de Mallorca.
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